Durante la jornada de ayer, miércoles 11 de marzo, la Comisión Judicial, encabezada por el presidente de la Audiencia Provincial de Bioko y Annobón, Simón Ngomo Mibuy, continuó con la segunda ronda de visitas al Centro Penitenciario de Malabo. La delegación, integrada por jueces de instrucción, el juez de vigilancia penitenciaria, fiscales, secretarios judiciales y otros responsables del ámbito penitenciario, se dedicó exclusivamente a la revisión de internos condenados, identificados con uniformes de color naranja y verde.
Con listas y bolígrafos en mano, los reclusos fueron llamados uno a uno para verificar su situación penal, incluyendo los delitos cometidos, el tiempo de cumplimiento y las penas impuestas. En total, se revisó la situación de 181 internos, cuyas sentencias proceden mayoritariamente de la Audiencia Provincial, aunque también de los Juzgados de Instrucción números 1, 2 y 3 de Malabo y del Juzgado de Instrucción del distrito de Luba.
Entre los delitos por los que cumplen condena se encuentran homicidio, asesinato, violación, tráfico y consumo de estupefacientes, robo, lesiones y malversación de caudales públicos. Destacan, en este último caso, seis condenados del conocido proceso «Hacienda», sentenciados el pasado año a penas de entre tres y ocho años, así como el exdelegado nacional del caso «INSESO», condenado a cuatro años de prisión. Las penas revisadas oscilan desde tres meses por lesiones leves hasta 30 años en casos de homicidio.
Durante la inspección, la comisión constató que algunos internos ya habían cumplido la totalidad de su condena, otros estaban próximos a hacerlo e incluso se detectaron casos de reclusos que habían superado el tiempo de prisión establecido en sus sentencias.
El objetivo de estas visitas es actualizar los registros y las estadísticas de los presos condenados, así como recabar información directa sobre la duración de las penas y los delitos cometidos. Este trabajo permitirá una gestión más precisa del sistema penitenciario y contribuirá a la planificación de futuros juicios, especialmente en el caso de los internos que se encuentran en prisión preventiva.
Las inspecciones continuarán durante el resto de la semana, combinando entrevistas directas con los reclusos y la revisión detallada de expedientes para garantizar la correcta administración de la justicia dentro del centro penitenciario.









