Durante la jornada, que contó con la participación de autoridades locales y miembros de la comunidad, se celebró una reunión de intercambio en la que se abordó la importancia de recuperar este espacio como motor económico y social. Posteriormente, la delegación realizó un recorrido por el edificio existente, evaluando su estado y las posibilidades de rehabilitación para devolverle su función original.
El encuentro permitió un diálogo abierto entre las partes, en el que se analizaron las mejores estrategias para la puesta en marcha de la cooperativa. Tanto la comunidad como las autoridades manifestaron su entusiasmo ante la posibilidad de contar con el apoyo técnico y financiero para reactivar esta infraestructura clave, cuya rehabilitación se prevé iniciar próximamente gracias al respaldo de la AECID.

En este proceso, la FAO trabajará de manera coordinada con el Ministerio de Agricultura, Ganadería, Bosques, Pesca y Medio Ambiente, así como con las autoridades locales, con el objetivo de garantizar que las obras se ejecuten de forma eficiente y sostenible. El enfoque del proyecto busca, además, que la comunidad de Moka asuma un papel protagonista en la gestión de la cooperativa, asegurando así su apropiación y continuidad en el tiempo.
Ubicada en las zonas altas de la isla de Bioko, Moka se caracteriza por su clima templado y su proximidad a Malabo, factores que históricamente favorecieron el desarrollo de la horticultura gracias a la fertilidad de sus tierras. En este contexto, la cooperativa agrícola, fundada en la década de 1960, desempeñó durante años un papel central como punto de encuentro y organización para los agricultores locales.

Con el paso del tiempo, y debido a cambios generacionales, la actividad de la cooperativa fue perdiendo dinamismo. No obstante, la iniciativa actual de rehabilitación pretende recuperar ese legado, generar nuevas oportunidades para los productores y dinamizar la economía local, marcando así el inicio de una nueva etapa para la agricultura en Moka.









