Durante la vista oral, el Ministerio Público presentó los testimonios de varios testigos que relataron las circunstancias en las que se produjo el siniestro. De acuerdo con las declaraciones, el incendio se originó cuando uno de los internos, que presuntamente presentaba síntomas de demencia, provocó un fuego en el interior de la celda compartida con los dos fallecidos.
La acusación sostiene que los agentes que se encontraban de servicio incurrieron en presunta negligencia y desobediencia al no responder con la rapidez necesaria a la llamada de auxilio realizada por uno de los reclusos cuando el incendio ya se había iniciado. Según la fiscalía, una actuación inmediata de los efectivos habría podido evitar el desenlace fatal. Asimismo, el Ministerio Público considera que la demora en la intervención permitió que el humo se propagara por la celda, causando la muerte por asfixia de los dos internos.
Por su parte, la defensa de los procesados dispondrá de las próximas sesiones para exponer sus alegaciones y presentar las pruebas que estime oportunas en favor de sus representados. El Tribunal Militar continuará con la práctica de las diligencias previstas, entre ellas la comparecencia de nuevos testigos y la incorporación de pruebas periciales, con el objetivo de esclarecer las circunstancias de los hechos y determinar las eventuales responsabilidades penales antes de dictar sentencia.









