Ya se conocen las causas que habrían provocado el accidente del helicóptero militar Z-9, ocurrido el pasado 19 de junio mientras realizaba un vuelo de servicio entre Bata y Mongomeyen.
El director general de la Aeronáutica Militar, el teniente coronel Pablo Nsí Nguema, ha explicado este jueves que, de acuerdo con los datos obtenidos durante la investigación, la aeronave penetró y permaneció durante una parte significativa de su trayectoria en una zona de nubosidad y visibilidad reducida, mientras sobrevolaba un terreno de especial complejidad orográfica.
“La causa probable del accidente se establece en la pérdida progresiva de las referencias visuales externas en condiciones de nubosidad y visibilidad reducida mientras el helicóptero sobrevolaba una zona de considerable complejidad orográfica, circunstancia que habría favorecido a la desorientación espacial de la tripulación y conducido finalmente al impacto contra el terreno”, ha señalado el director general de la Aeronáutica Militar.
Tras varias semanas de búsqueda, el helicóptero militar fue localizado el pasado 9 de julio en una zona montañosa situada entre los poblados de Mongóm y Miduma, en el eje Niefang-Evinayong. El hallazgo permitió confirmar el fallecimiento de los cuatro tripulantes que viajaban a bordo.

Durante la rueda de prensa celebrada esta tarde en Malabo, el teniente coronel Pablo Nsí Nguema ha explicado que la conclusión de la investigación se fundamenta en el análisis de diferentes evidencias técnicas.
“Esta conclusión se fundamenta en el conjunto de evidencias técnicas analizadas, incluidos los parámetros de vuelo registrados por la caja negra, las conversaciones mantenidas por los cuatro tripulantes, las comunicaciones con la torre de control de Bata, las condiciones meteorológicas consideradas y la reconstrucción de la trayectoria de la aeronave”, ha destacado.
A bordo del helicóptero viajaban los pilotos Remigio Mbenga Mikue, Sergio Samuel Mbomio Asangono y Manuel Ela Esono Afang, además del ingeniero de vuelo Armengol Moro Ovono Mifumu. Los cuatro fallecidos recibieron un funeral de Estado el pasado 21 de julio en la explanada del Aeropuerto Internacional General Obiang Nguema Mbasogo de Mongomeyen.
Finalmente, el teniente coronel Pablo Nsí Nguema ha vuelto a trasladar las condolencias del Gobierno a las familias de los cuatro tripulantes fallecidos.







