Humberto Castillo Beta presenta una dualidad en su personalidad. Es reservado y algo tímido en situaciones cercanas, pero al coger el micrófono se transforma en un auténtico volcán. Esta dualidad se explora en una exclusiva con el periódico Ahora EG. Pacheco se ha convertido en un fenómeno bajo la dirección de su propia visión. Ante el micrófono –para el joven nacido en Malabo– no hay lugar para dudas: «con confianza en uno mismo, se puede hacer grandes cosas», dice.
Pacheco tiene una pasión enorme por la música. Su sueño de triunfar como cantante no se ha visto limitado y considera que la clave del éxito es pensar que también puedes lograr lo que hace todo el mundo. «Quiero seguir creando canciones que lleguen al corazón de todos y que pongan a Guinea Ecuatorial en el mapa musical”, añade.
El camino de Pacheco no ha estado exento de obstáculos habiendo enfrentado el estigma asociado a su condición física, pero ha logrado superar esos complejos a través de la confianza en sí mismo. «Saber que podía triunfar con mi arte fue crucial», comenta mientras afirma que el éxito no es un destino, sino un desafío personal que se enfrenta día a día.

Uno de los mensajes que Pacheco desea transmitir es que «tener una condición física especial no supone un impedimento a lograr una meta trazada”. En un entorno donde las personas con cierta limitación física a menudo enfrentan barreras, Pacheco nunca ha perdido la ilusión de perseguir sus sueños. «La gente debe abandonar el complejo y sentirse igual que los demás», aconseja.
Humberto Castillo Beta no solo busca ser un referente en el ámbito musical, sino también una fuente de inspiración para aquellos que enfrentan desafíos similares. Su historia es un testimonio de que la perseverancia y la pasión pueden abrir puertas, incluso en las circunstancias más adversas. «Le aconsejo que se levante y vea la vida como si no tuviera nada que le impidiera realizar lo que ama», dice.
En su día a día, Pacheco se mueve con serenidad y sabiduría, gestionando sus actividades cotidianas con un enfoque positivo. Su orgullo radica en no sentirse inferior a nadie, un sentimiento que refuerza su compromiso con la autoaceptación y la dignidad.

Con una visión clara hacia el futuro, el joven aspira a convertirse en un artista internacional, llevando su música a escenarios fuera del país, lo cual refuerza su deseo de cambiar la percepción que generalmente se tiene hacia personas con discapacidades, demostrando que solo aquellos que se consideran «vegetales» no pueden lograr lo que desean.
A través de su música y su historia, Humberto Castillo Beta se erige como un símbolo de superación y esperanza, desafiando el qué dirán y abriendo caminos para una mayor aceptación e inclusión social. Su viaje apenas comienza, y con cada nota, Pacheco se acerca más a su sueño de dejar una huella indeleble en el arte ecuatoguineano.
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