El caso fue presentado este miércoles, 29 de abril, por la Gendarmería Nacional de Malabo, que investiga los hechos tras vincular al detenido con el fallecimiento de la víctima.
Según la información facilitada por las autoridades, el implicado realizaba actividades médico-clínicas dentro de una farmacia sin la debida autorización.
De acuerdo con las declaraciones recogidas, el detenido explicó que la mujer acudió al establecimiento solicitando la administración de una inyección. Tras preguntarle si había ingerido alimentos y recibir una respuesta afirmativa, procedió a aplicarla. Poco después, la mujer comenzó a presentar complicaciones, manifestó su deseo de beber agua y abandonar el lugar, momento en el que se intentó asistirla.

Por su parte, el propietario del local, identificado como Gaspar Esono —inspector de Sanidad de la zona y encargado de la supervisión e inspección de farmacias—, explicó que el establecimiento había sido alquilado a un ciudadano extranjero que, al ausentarse por motivos de salud, dejó a un familiar al frente junto a las trabajadoras.

En ese contexto, y siempre según su versión, el ahora detenido habría estado realizando prácticas médico-clínicas dentro del local sin autorización ni supervisión, hasta que se produjo el incidente que derivó en el fallecimiento de la mujer.
Las autoridades continúan investigando los hechos para esclarecer las circunstancias exactas de lo ocurrido y determinar las responsabilidades correspondientes.









