El tribunal militar, que celebra sus sesiones en el cuartel Acacio Mañe Ela de Malabo, prosigue con el enjuiciamiento del soldado de primera, Ángel Manuel Esono Mico, acusado de haber causado la muerte de su expareja en circunstancias violentas.
Durante la vista oral, se ha detallado el relato de los hechos, ocurridos en el barrio Santa María 3 de Malabo, donde, según las informaciones expuestas en sala, el acusado habría utilizado un fusil tipo AK para disparar contra la víctima en repetidas ocasiones, causándole la muerte en el acto. En el mismo incidente, también resultó herida una menor, presuntamente hija de la víctima, quien sufrió lesiones en una de sus piernas.
De acuerdo con las diligencias presentadas, la relación entre el acusado y la víctima estaba marcada por conflictos previos, pese a que ambos tenían hijos en común. Testimonios recogidos durante el proceso apuntan a la existencia de amenazas anteriores y enfrentamientos frecuentes entre ambos, especialmente cuando el procesado acudía al domicilio de la mujer.
En el transcurso del juicio, el Ministerio Público ha mantenido su solicitud de prisión permanente, subrayando la gravedad de los hechos y recordando que este tipo de pena no es revisable en el ordenamiento jurídico nacional. Asimismo, en concepto de responsabilidad civil, la Fiscalía ha solicitado que el Ministerio de Defensa indemnice a la familia de la víctima con la suma de 10 millones de francos CFA, además de asumir los gastos médicos derivados de la atención a la menor herida.
Tras la presentación de los alegatos por las partes, el proceso ha quedado visto para sentencia.









