Casi tres meses después de un intento de golpe de Estado en Benín, los supuestos cabecillas ahora tienen una recompensa por su cabeza. Las autoridades beninesas han emitido un aviso de búsqueda para nueve personas, incluido el presunto cerebro de la operación. La información que lleva a su ubicación conlleva una recompensa de más de 30.000 €.
El fallido golpe de Estado tuvo como objetivo al presidente Patrice Talon y a su gobierno, a quienes los rebeldes acusaron de mala gestión de la situación de seguridad en el norte de Benín.
El ejército ha sufrido grandes pérdidas a manos de insurgentes islamistas cerca de las fronteras con Níger y Burkina Faso. El golpe fracasó después de que Nigeria enviara cazas para expulsar a los amotinados de una base militar y de las instalaciones estatales de radiodifusión a petición del presidente Talon.
Encabezando la lista de buscados está el teniente coronel Pascal Tigri, excomandante de una unidad militar de élite. Las autoridades beninesas han dicho que está escondido en Lomé, capital de Togo. El gobierno de Togo no ha comentado sobre la acusación.









