En un mensaje difundido en su cuenta oficial de la red social X, el vicepresidente ha lamentado la muerte del padre, quien se desempeñaba como vicario general de la Archidiócesis de Malabo y párroco en el barrio Paraíso. La noticia de su fallecimiento se conoció el pasado 17 de abril.
Según ha explicado Nguema Obiang Mangue, las investigaciones preliminares realizadas tras el levantamiento del cadáver no han permitido establecer con claridad las causas del deceso. Ante esta situación, el Ejecutivo ha decidido profundizar las pesquisas para esclarecer lo ocurrido.
Por este motivo, el vicepresidente ha ordenado conservar el cuerpo de Nsue Esono para practicar una autopsia completa que permita determinar con precisión las causas de su muerte.
Asimismo, ha señalado que el padre Fortunato Nsue no recibirá sepultura hasta que concluyan las investigaciones y se pueda confirmar si su fallecimiento se produjo por causas naturales.
«Por lo consiguiente, he ordenado conservar su cuerpo sin vida para la realización de una autopsia general en condiciones. El padre Fortunato Nsue no recibirá su santa sepultura hasta que, a través de su luz como buen siervo de Dios que ha sido para los cristianos, determinemos que falleció de manera natural o asesinado» ha asegurado el Vicepresidente
La muerte del sacerdote ha generado numerosas reacciones entre fieles y ciudadanos, especialmente en redes sociales, donde muchos han pedido que se esclarezcan los hechos en torno al fallecimiento de quien era considerado una figura destacada de la Iglesia católica en Guinea Ecuatorial.









