En el marco de estas medidas, una comisión integrada por los departamentos de Obras Públicas y Ordenación de Tierras inició inspecciones en distintos puntos afectados por las precipitaciones para evaluar los daños y el nivel de riesgo existente en varios asentamientos informales de la ciudad de Malabo. Durante las visitas, las autoridades constataron la presencia de viviendas construidas en riberas de ríos, barrancos, valles y terrenos erosionados, considerados de alta vulnerabilidad.
Como parte de las operaciones, han comenzado a aparecer códigos y marcas pintadas sobre las fachadas de distintas construcciones en varios barrios de Malabo, visibles en viviendas, locales comerciales, iglesias y otras edificaciones situadas en zonas calificadas como de riesgo.
Durante estas inspecciones, el Ministro de Estado de Obras Públicas, Clemente Ferreiro Villarino, explicó que el Ejecutivo prevé realizar un censo completo de las edificaciones afectadas y conceder un plazo de 90 días para el desalojo de las familias que residan en zonas consideradas inseguras. Paralelamente, el Gobierno asegura trabajar en la búsqueda de alternativas habitacionales para facilitar el traslado de las personas afectadas hacia áreas aptas para la construcción.
Por su parte, el Ministerio de Ordenación de Tierras, dirigido por Justino Mchama Ondo, señaló que estas inspecciones también buscan reforzar la sensibilización ciudadana sobre los riesgos de construir en zonas no autorizadas, recordando que desde hace años existe una prohibición expresa de levantar edificaciones en áreas expuestas a inundaciones y deslizamientos.

Las autoridades reconocen que en distintos barrios de Malabo persisten problemas relacionados con asentamientos irregulares, drenajes deficientes y construcciones levantadas sin una planificación urbana adecuada, una situación que suele agravarse durante la temporada de lluvias y que incrementa considerablemente el riesgo de accidentes.









