Durante la reunión, los prelados han trasmitido al Jefe de Estado su agradecimiento por el respaldo institucional brindado por el Gobierno para la organización de la visita pontificia, cuyo desarrollo permitió proyectar al mundo la imagen de un país comprometido con la paz, el dialogo y la convivencia entre las instituciones del Estado y la Iglesia Católica.
El Presidente Obiang Nguema Mbasogo, ha expresado su satisfacción por el éxito de la visita del Santo Padre, subrayando que este acontecimiento fortaleció los históricos vínculos de amistad y cooperación entre la República de Guinea Ecuatorial y la Santa Sede, al tiempo que dejó un mensaje de esperanza, reconciliación, y solidaridad para todo el pueblo ecuatoguineano.
La visita del Santo Padre tuvo un impacto espiritual y social, cuyas celebraciones litúrgicas, encuentros con autoridades y mensajes pastorales reforzaron los valores de unidad nacional, paz y el compromiso con el desarrollo humano integral.
La Iglesia Católica Nacional sigue asimismo manifestando su voluntad de continuar colaborando con las instituciones del Estado en iniciativas encaminadas a promover el bienestar de la población y la consolidación de una sociedad basada en el respeto, la justicia y la fraternidad.
La audiencia concluyó en un ambiente de cordialidad y entendimiento mutuo, reafirmando la voluntad de mantener un diálogo permanente entre el Estado y la Iglesia para seguir impulsando acciones que fortalezcan el progreso del país y el fortaleciendo de los valores espirituales y morales de la sociedad.
Con este encuentro, la República de Guinea Ecuatorial cierra una etapa histórica marcada por la visita apostólica y diplomática del Papa León XIV, cuyo legado continuó inspirando el compromiso conjunto de las autoridades civiles y eclesiásticas en favor de la paz, la unidad y el desarrollo nacional.
Recordemos que del 19 al 21 de abril de este año 2026, el Papa León XIV efectuó una visita apostólica y diplomática a Guinea Ecuatorial marcando así un acontecimiento histórico para la iglesia y nación, fortaleciendo al respecto, los lazos de amistad y cooperación entre la Santa Sede y el Estado ecuatoguineano. Durante tres jornadas el pontífice desarrolló una agenda que combinó actividades pastorales, encuentros institucionales y gestos de cercanía con el pueblo.
Esta visita concluyó con una llamada a consolidar una sociedad más justa, unida y solidaria, dejando una profunda huella espiritual y diplomática en Guinea Ecuatorial y reafirmando el compromiso de la iglesia católica con el desarrollo humano y la paz.






