El caso de Daniel Ángel Masie salió a la luz a finales de marzo, cuando el padre del joven apareció en la televisión Asonga TV para denunciar públicamente su desaparición y explicar que su hijo había viajado al extranjero tras recibir una supuesta propuesta de formación militar en Rusia. Su intervención fue determinante para que la opinión pública conociera la situación y se activaran las primeras gestiones oficiales.
Tras esa denuncia pública, el Gobierno de Guinea Ecuatorial inició contactos diplomáticos para esclarecer el paradero del joven. El 30 de marzo, el vicepresidente de la República recibió en audiencia al padre de Daniel Ángel Masie, ocasión en la que escuchó directamente los detalles del caso y aseguró la implicación del Ejecutivo en su resolución. 
Un día después, el 31 de marzo, el vicepresidente sostuvo una reunión con el embajador de Rusia en Malabo, Karén Chalyán, en el Palacio del Pueblo. En ese encuentro, ambas partes abordaron la situación del ciudadano ecuatoguineano y las vías de cooperación para su localización y posterior repatriación. Rusia expresó su disposición a colaborar, mientras el Gobierno ecuatoguineano insistió en que el reclutamiento del joven no se había realizado a través de canales oficiales.
Las gestiones diplomáticas continuaron durante los meses siguientes hasta que, a mediados de junio, las autoridades confirmaron la liberación del joven y la finalización de los trámites necesarios para su retorno al país.
Finalmente, este sábado 27 de junio, Daniel Ángel Masie ha regresado al país, cerrando un proceso de casi tres meses de seguimiento institucional y negociación entre ambos Estados.
En un mensaje difundido tras su llegada, el vicepresidente de la República ha dado la bienvenida al joven y ha subrayado que su experiencia debe servir como advertencia para la sociedad, especialmente para los jóvenes, padres y tutores, ante los riesgos de confiar en ofertas de formación o empleo en el extranjero que no estén debidamente verificadas.









