Según la información recabada por la Comisión Investigadora, el Estado destina un fondo específico para remunerar las guardias realizadas por el personal sanitario. Para ello, las direcciones de los hospitales remitían periódicamente al Ministerio de Sanidad las nóminas de los profesionales que habían prestado estos servicios extraordinarios, con el fin de proceder a su pago.
Sin embargo, las pesquisas apuntan a que, durante varios años, la habilitada del Ministerio, Martina Micue, habría incorporado presuntamente a esas nóminas a personas que no realizaban guardias e incluso a individuos sin vínculo laboral con el departamento. Mientras tanto, numerosos médicos permanecían durante meses e incluso años sin recibir las gratificaciones que les correspondían.
Entre los casos que investiga la comisión destaca el de Corona Imelda Mansogo, identificada como hija de la habilitada. De acuerdo con la investigación, habría percibido presuntamente entre 300.000 y 400.000 xaf al mes, llegando en algunas ocasiones a superar el millón de francos, pese a no formar parte del personal del Ministerio de Sanidad.
Durante su declaración ante la Comisión Investigadora, Martina Micue ha reconocido que tanto ella como otros miembros de su equipo recibían parte del incentivo de guardias y justificó la inclusión de su hija en las nóminas.
«El hecho de que cobremos parte del incentivo de guardia es porque nos lo dio el ministro. Como habilitada cobraba un poco del incentivo de guardia, igual que mi secretaria y mi adjunto. Puse a mi hija para que lo cobrara porque me ayudaba a hacer el trabajo. No es empleada de Sanidad, pero me ayudaba».
La investigación también alcanza a Elisa Ada Bicoro, secretaria de la habilitada, quien ha admitido haber recibido durante varios años ingresos mensuales de entre 700.000 y 750.000 francos CFA. Según explicaba, el dinero era retirado de su cuenta bancaria y entregado posteriormente a Martina Micue, quien le devolvía entre 200.000 y 250.000 francos.
«Me ingresaban unas veces 750.000 francos y otras 700.000. Iba al banco, retiraba el dinero y se lo entregaba. Después ella me devolvía 250.000 francos cuando eran 750.000 y 200.000 cuando eran 700.000. Esto ocurrió desde 2018 hasta enero de 2025».
Las pesquisas también se extienden a otros funcionarios del área económica del Ministerio de Sanidad que presuntamente habrían sido incluidos en las nóminas destinadas al pago de guardias médicas.
Mientras tanto, decenas de médicos aseguran haber esperado hasta siete meses e incluso varios años para cobrar las remuneraciones correspondientes a las guardias realizadas. La situación habría afectado especialmente a profesionales contratados, cuya principal fuente de ingresos dependía de esos incentivos.
Actualmente, Martina Micue y otros investigados permanecen bajo custodia de la Gendarmería Nacional de Malabo, mientras la Comisión Investigadora continúa analizando la documentación financiera, justificantes de pago, facturas y otros documentos con el objetivo de determinar el destino de los fondos cuya utilización sigue siendo objeto de investigación.







