El joven, de 17 años, se había desplazado hasta Bibara para pasar allí el periodo vacacional. Fue en la tarde del pasado miércoles cuando acudió con otros jóvenes del poblado al río Abea, que atraviesa la zona, para darse un baño, de acuerdo con la versión facilitada por los testigos. La voz de alarma la dieron sus propios acompañantes al advertir que no salía del agua.
Desde el momento de la desaparición se desplegó un dispositivo de búsqueda inmediata que peinó las zonas del río durante la tarde, sin resultado. Los trabajos quedaron suspendidos ya entrada la noche y no se retomaron hasta la jornada siguiente, cuando los equipos dieron con el cadáver en otro punto del mismo cauce, alejado del lugar en el que se le había perdido la pista.
Sobre las causas de la muerte, las primeras hipótesis apuntan a un ahogamiento que se habría producido después de que el menor recibiera un golpe con algún objeto dentro del agua, ya que el cuerpo presenta daños y lesiones, ha explicado el médico forense Emilio Mbá Abeso.
Ante lo ocurrido, se han abierto las investigaciones correspondientes para esclarecer las circunstancias exactas en las que se produjo el fallecimiento.







