Según el testimonio de Daniel Tabe Ayuk, había vuelto al punto en el que semanas antes los agentes se habían quedado con una de las llaves de su vehículo, con la intención de recuperarla, y allí fue interceptado de nuevo. El denunciante sostiene que, mientras hablaba por teléfono con el propietario del coche para explicarle que se encontraba ante los mismos efectivos, uno de ellos se le acercó y le propinó un golpe en el rostro.
El origen del conflicto se remonta, de acuerdo con su versión, a dos o tres semanas atrás, cuando se dirigía al hospital en el que su esposa permanecía ingresada y fue detenido por agentes de tráfico. El afectado asegura que entregó la documentación del vehículo y que los efectivos le pidieron que llamara al propietario; después, según afirma, le reclamaron 40.000 francos CFA, una cantidad de la que no disponía en ese momento.
Preguntado por si había cometido alguna infracción, el ciudadano camerunés respondió que no y explicó que los agentes le comunicaron que la documentación del coche había sido trasladada a la central y que debía abonar un pago para poder recuperar el vehículo.
«Les dije que tenía un caso muy urgente en el hospital y que debía ir. Ahí ellos me pidieron 40.000. Como tenía una urgencia y no tenía ese dinero, cogí las llaves, porque tenía dos, y me fui al hospital para atenderla», ha relatado Daniel.
Un testigo presencial explicó a Asonga Noticias que al llegar al cruce encontró a numerosas personas congregadas, a un hombre sangrando y a varios agentes de tráfico enfrentados en vía pública, y añadió que fue él quien insistió en trasladar al afectado hasta las instalaciones de la televisión para que el caso quedara grabado y pudiera denunciarse. El agente señalado se negó a prestar declaraciones al equipo que se desplazó hasta el lugar de los hechos, por lo que su versión sigue pendiente.







