Los niños del centro privado Ridvan se han beneficiado de una donación de material escolar por parte del Centro Cultural Ruso en Malabo. Esta donación se enmarca de una cultura rusa al comienzo de cada año el comienzo del curso escolar.
Según ha explicado Iuliia Kusherets durante la actividad, el inicio del curso en Rusia suele estar acompañado de una celebración en los centros educativos. Uno de los momentos simbólicos de esta jornada es el tradicional toque de la primera campana.
La ceremonia reúne a estudiantes de diferentes cursos y generaciones. En ella, una de las alumnas más pequeñas del centro, que comienza por primera vez su etapa escolar, toca la campana mientras permanece subida sobre los hombros de un alumno del último curso (finalista). El gesto simboliza el encuentro entre quienes comienzan su recorrido educativo y quienes se preparan para abandonarlo al finalizar sus estudios.

El Centro Cultural ruso ha efectuado la entrega de material escolar a estudiantes con el objetivo de contribuir a que puedan comenzar el curso con los recursos necesarios para desarrollar sus actividades académicas. Para los alumnos de primer año, los materiales han incluido mochilas con lapiceros, cuadernos, reglas, borradores y chocolate.
Desde el centro educativo, se ha valorado positivamente la iniciativa. Uno de los profesores del centro privado Ridvan ha destacado que la donación llega en un momento oportuno, especialmente para estudiantes cuyos tutores no disponen de suficientes recursos para completar todo el material necesario para el curso.
«La iniciativa nos ha parecido oportuna y muy bien, porque muchos de estos estudiantes carecen del material escolar o sus tutores carecen de suficientes recursos para completar sus materiales escolares», ha manifestado el docente, quien agradecía este apoyo.

La actividad permite así establecer un vínculo entre dos realidades educativas y culturales. Por un lado, presenta a los estudiantes ecuatoguineanos una tradición rusa asociada al inicio del curso y, por otro, convierte esa referencia cultural en una acción concreta de apoyo a la educación. Para el Centro Cultural Ruso en Malabo, la entrega de este material no persigue una contraprestación. «No tenemos ningún objetivo a cambio, solo es una ayuda a este centro», ha afirmado su representante.




