Las largas filas de vehículos para conseguir combustible vuelven a generar preocupación entre los conductores de Malabo. La situación, marcada también por las restricciones en la cantidad que se permite repostar, hace pensar en la posibilidad de que la ciudad esté ante un nuevo episodio de dificultades de abastecimiento.

En el surtidor de TotalEnergies situado en Semu, la acumulación de automóviles ha provocado un atasco que los propios conductores, junto con agentes de la Policía de Tráfico, intentan controlar para facilitar la circulación y evitar mayores congestiones.
La imagen recuerda los episodios registrados en julio y octubre de este mismo año, cuando los problemas de abastecimiento provocaron largas esperas en las estaciones de servicio y dificultades para conseguir carburante. 
Las colas y el límite de repostaje señalado por los conductores alimentan la preocupación de que pueda repetirse una situación similar.
Ante este escenario, algunos conductores coinciden en pedir una mejor coordinación y utilizar los medios de comunicación disponibles para informar qué estaciones estarán respostando cada día, en qué horas y qué cantidades de repostaje, ya que eso, aseguran, ayudaría a programar mejor sus jornadas. «Estamos yendo de estación en estación a probar suerte, y eso también nos consume lo poco que tenemos», ha declarado Cornelio Rondo, taxista, a lo que el resto de sus colegas han asentido, dándole la razón; mientras que Amancio Mba Ndong, funcionario y propietario de un vehículo de uso personal añade que «en tiempos así, la comunicación suele ser muy importante, para poder programarse, ahora sólo nos guiamos por suerte y por rumores»





