La historia de Tatiana Mbang Nsue Asangono es de las más aleccionadoras. Empleada de EG LNG desde 2011, Mbang Nsue entró a formar parte de una plantilla con altos perfiles profesionales, donde fue asignada como Asistente Administrativa en el Departamento Legal de la petrolera. Su rutina laboral no era más que la de una persona que organizaba reuniones y programaba la agenda de trabajo de sus jefes.
Ahogada en el deseo de mejorar su condición de empleada, la mujer cuestionó internamente su aporte administrativo, pero se veía limitada en un aspecto importante: no tenía estudios en derecho para poder escalar. Después de pasar 7 años ejerciendo como Asistente, y a pesar de no tener formación en materia jurídica, Tatiana fue promocionada al puesto de Coordinadora de Cumplimiento en el mismo departamento. Sin embargo, siguió viéndose frenada por no tener el perfil técnico que requería el trabajo que estaba llamada a organizar.
Debido a ello, además de su ambición de mejorar sus competencias laborales, y seguir creciendo profesionalmente, se puso a buscar universidades que le permitieran estudiar en línea y dotarse de conocimientos en derecho. «Mi tarea principal es asegurarme de que la empresa cumpla con las leyes, y para eso se requiere mirar las cosas desde un plano legal. Pero yo no tenía ninguna formación en derecho, aparte de mi experiencia como Asistente del departamento legal. Necesitaba estudiar, y a la vez ejercer mis tareas», cuenta Tatina Mbang.
Aunque al principio no podía pagarse una carrera que requería 6 años de formación, Tatiana Mbang Nsue se apoyó en su tenacidad, buen comportamiento y eficacia en sus labores diarias dentro de EG LNG, lo que la llevó a pedir a la empresa que la apoyara con la financiación de sus estudios. «Tenía una trayectoria impecable y lo único que tenía que hacer era pedir a la empresa que me apoyara, financiando mis estudios, y dándoles las razones que me beneficiarían tanto a mí como a ellos. EG LNG es una empresa que invierte en el crecimiento de su personal, así que aceptaron pagarme las clases», explica.

Mbang Nsue inició su formación en derecho en 2018 desde Guinea Ecuatorial en The Open University de Inglaterra, haciendo así realidad su deseo de formarse para poder ser más competente en su puesto de trabajo, además de cumplir un sueño que tenía desde pequeña. «No quería ser una Asistente para toda la vida. De pequeña siempre quise ser abogada; de hecho, mi familia me metió la idea en la cabeza. Me decían: ‘tú debates cualquier cosa; tienes que estudiar derecho. Así es como crecí con esa idea», dice Tatiana, mientras lamenta que no pudo entrar en la Facultad después del bachillerato por falta de dinero. «Cuando quise entrar en la Universidad en Ghana, me dijeron que la matrícula costaba siete mil dólares al año», asegura.
Después de experimentar en ese momento uno de los episodios más tristes de su vida, que le dio un rumbo inesperado al sueño con el que creció desde pequeña, Tatiana Mbang Nsue empezó a valorar otras opciones formativas. “Aún recuerdo ese triste jueves, saliendo de la oficina de admisiones. En ese momento, puse fin a mis sueños de tener una carrera universitaria, de estudiar Derecho. Tras la decepción, le pedí consejo a una prima sobre las carreras con las que tendría más probabilidades de conseguir trabajo en Guinea. Ella me dijo unas cuantas, y me decanté por Recursos Humanos e Informática», narra.
Habiendo superado esta etapa, Tatiana Mbang se volvería a encontrar con su sueño. Luego de formarse en Recursos Humanos e Informática, Mbang consiguió un trabajo en la petrolera ecuatoguineana, donde las sorpresas de la vida la condujeron al puesto de Asistente Administrativa justo en el departamento legal de EG LNG. «Mi participación en el departamento, donde trabajé y sigo trabajando junto a Abogados y Asesores jurídicos de la empresa, abrió otra vez el camino que ya había dejado y olvidado doce años atrás”, comenta.
En su visión, Tatiana Mbang Nsue Asangono considera que el deseo de formación debería estar por encima de la ambición de tener un buen trabajo, aunque también sostiene que sin dinero no pueden solucionarse algunos problemas. «El trabajo paga las facturas y te resuelve muchas situaciones, especialmente económicas. Sin embargo, es mucho mejor estar formado. Los estudios te abren más puertas, te proporcionan herramientas que te ayudan a pensar crítica y objetivamente, y te permiten tener una mejor visión del trabajo y las tareas. Los estudios están allí para empoderarte”, expresa.

Mbang Nsue Asangono ha obtenido su título de Licenciada en Derecho a los 38 años. Madre de una hija de 21 años, Tatiana es un claro ejemplo de que la edad y el momento no deben ser un impedimento para seguir formándose. Aparte de su trabajo como Coordinadora de Cumplimiento en EG LNG, también es fundadora de la ONG MSVA (Madres Solteras y Viudas Alegres) y cofundadora de la ONG PACOIN (Pañales y Comida Infantil). Ahora es abogada, y su consejo para los jóvenes es que aprovechen mejor el tiempo y las herramientas que les brinda la tecnología, porque hay muchas oportunidades. «Las universidades de casi todos los países de Occidente ofrecen becas enteras o parciales para los países en desarrollo. Solo hay que buscarlas; están en internet”, aconseja.
La historia de Tatiana Mbang Nsue no solo resalta sus logros, sino que es una narrativa que subraya la importancia de la formación para tener una mejor proyección en cualquier ámbito de la vida.
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