El edificio afectado, de arquitectura colonial, ha sufrido daños estructurales visibles, con fragmentos de su cubierta que han sido proyectados hacia la vía pública.
Parte de los materiales desprendidos se ha precipitado directamente sobre la calzada, mientras que otros quedaron suspendidos en el inmueble, una situación inestable que podría derivar en nuevos colapsos. una situación que representa un riesgo considerable para los transeúntes que circulan por esta transitada zona del centro urbano.

Además, parte de los bloques del techo también se han desprendido, debido al movimiento de las chapas provocado por el viento, y han caído en la acera, lo que agrava las condiciones de inseguridad en el entorno inmediato del edificio afectado.

A pesar de la magnitud del incidente, no se han registrado víctimas ni heridos, lo que ha sido atribuido a la ausencia de peatones en el momento del suceso. Sin embargo, los daños materiales son evidentes y han reavivado la preocupación sobre el estado de conservación de algunas infraestructuras antiguas en la ciudad.









