Casi nueve años después del crimen que conmocionó a la comunidad internacional, la justicia congoleña emitió su veredicto final sobre el asesinato del investigador estadounidense Michael Sharp y la experta sueco-chilena Zaida Catalán.
Según la decisión del Tribunal Militar Superior, los 54 acusados en el caso fueron condenados a la pena de muerte por su implicación en los hechos. Los expertos de la ONU fueron asesinados en marzo de 2017 mientras realizaban una misión de investigación sobre la violencia que afectaba a la región de Kasái Central.
Las investigaciones determinaron que ambos fueron interceptados, acusados de traición y posteriormente ejecutados tras caer en una emboscada preparada por sus atacantes.
Entre los condenados figura el coronel Jean de Dieu Mambweni, miembro del ejército congoleño. Aunque en primera instancia había sido sentenciado a diez años de prisión, el tribunal de apelación concluyó que desempeñó un papel determinante en atraer a los expertos hacia la trampa que terminó con sus vidas, por lo que elevó su condena a la pena capital.
Pese a que el fallo pone fin a uno de los procesos judiciales más emblemáticos del país, organizaciones de derechos humanos consideran que aún quedan interrogantes por resolver. La Comisión Nacional de Derechos Humanos de la República Democrática del Congo sostiene que varias personas de alto nivel presuntamente vinculadas al crimen nunca llegaron a ser procesadas.
Las familias de Michael Sharp y Zaida Catalán recibieron favorablemente la decisión judicial, aunque insistieron en la necesidad de continuar las investigaciones para esclarecer completamente lo ocurrido. A su juicio, el veredicto representa un avance importante en la búsqueda de justicia, pero no constituye el cierre definitivo del caso.









